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La Virgen de Umbe
25 /3/1941.
A las doce de la noche, Felisa sentada en la cocina de su casa, ve un gran resplandor que desciende de lo alto. En un rincón contempla a la Virgen arrodillada, con una vela encendida a cada lado, vestida de Dolorosa; aparenta unos dieciocho años,
es bellísima y está sonriente. Quedó maravillada y entusiasmada. No le habló y desapareció enseguida.
23/5/1969.
Al pasar por el pozo camino de su casa se le apareció
la Virgen y le dijo: "Estáis en mi casa y quiero
que me la dejéis". Y
así lo hicieron. Desde hace años en éste
sitio se reza el Santo Rosario.
20/7/1969. En
la cuadra de la casa contemplaba con gran luminosidad a la Virgen. Le dice "El primer día que yo vine a salvarte bajé primeramente al pozo, y éste agua desde hoy queda bendecida para siempre y curará a los enfermos y a los sanos que se
laven la cara y los pies. Quiero que aquí se levante una capilla."
Utilizando el agua, Bonifacio Arrieta, su marido, se curó
de una enfermedad sin remedio.
9/8/1969. A las
diez de la noche la familia Sistiaga se encontraba
próxima al pozo, cuando apareció un ángel
mensajero de la Virgen, el
cual le entregó un trozo de terciopelo negro, como
muestra del que
deberá llevar la imagen de la Virgen. Felisa vio el
ángel y el resto de
la familia sólo unos resplandores vivísimos,
así como un poco de él
oyendo a la vez cánticos de coros celestiales.
14/7/1970. Mientras
que rezaban el Rosario se le apareció la
Virgen y le dijo:" Cumplir mi deseo en la tierra, que
haré el vuestro en
el cielo. Yo os quitaré las lágrimas."
31/7/1970. La
Virgen le dijo: "Yo cumplo lo que prometo. Y el agua
seguirá curando". Tres personas se habían
curado.
En otra aparición la Virgen tomó en sus manos
el Rosario de Felisa y,
al devolvérselo, los presente pudieron apreciar su
gran luminosidad y
brillo dorado. Le recordó otra vez: " y el agua
seguirá curando". Y le
dijo: "Aquí quiero mi capilla".
30/10/1970. Estando
reunidos para rezar, los presentes pudieron ver una luz. La vidente vio a la Virgen que rezó junto
con ellos el
Rosario. Le manifestó su deseo de traer la paz al mundo,
y de que se
acuda a rezar a éste lugar.
En otra aparición dice:" Si hacen lo que Yo os
digo, se salvarán y
tendrán paz. Quiero aquí una capilla. Vosotros
rezad el Rosario todos
los días por la conversión de los pecadores.
El agua seguirá curando".
24/12/1970. La
Virgen dice: "Los enfermos curados hagan justicia
al favor que han recibido. Si no tendrán el castigo
que merecen".
23/5/1971. La
Virgen dice a Felisa: "Por todos mis hijos mis
ansias y dolores no tienen fin. Grandes faltas de fe en la
tierra
acarrearán su miseria. Si no se hace más caso,
de Jueves a Viernes
Santo, dentro de treinta años, a principio de siglo,
se formará una
niebla que no os veréis los unos a los otros. No os
servirá ninguna luz.
Durará todo el tiempo que haga falta. Los justos y
los dignos no
sufrirán. Todos mis hijos tendrán que pedir
perdón a Dios. Esto es un
aviso del castigo. En el período de tiempo que falta
hasta entonces
cambiarán dos papas".
22/6/1971. La
Virgen dijo a Felisa:"Me he aparecido en varios
lugares, pero son muy pocos los que creen. Salvaré
de las guerras a
España; pero habrán muchas catástrofes
y enfermedades. Morirán muchos.
Antes que el castigo, os daré el aviso. Se iluminará
el cielo con una
cruz, que al descomponerse producirá una inmensa luz
blanca, que incluso
impedirá ver el sol. Durará cuatro horas. Seguidamente
azotará un viento
ardiente en toda la tierra. De la impresión, muchos
morirán. Los que
tengan fe en Dios no sufrirán".
2/10/1971. La
Virgen le dice:" Orad hijos mios, penitencia. Pedid,
que soy vuestra Madre. Dios da a toda la humanidad un don
que no se vende
ni se puede comprar. Orad, que quiero salvar a mis hijos".
4/6/1972. Dice
la Virgen:" Cumplid bien vuestros deberes, orad
siempre, que soy la Madre de El Salvador, la Madre de Dios.
Quiero una
una capilla y que se acuda a ella en procesión. Mi
Hijo está cargado de
penas, le pediré que se descargue si no se escucha
mis palabras. Esta
nación provoca muchos errores contra la Iglesia. Orad,
que mi Hijo
escucha vuestras oraciones. A los curados que no lo notifican
les
vendrán males mayores; los que lo comunican son mis
lámparas encendidas
y serán siempre refugiados bajo mi manto. El agua seguirá
curando".
11/12/1975. La
Virgen le dice a Felisa: "Cuando con vuestras
oraciones y sacrificios me ayudáis a salvar un alma
y convertís un pecador, me cerráis una herida. Estoy muy contenta
con Umbe. Yo os tengo
a todos bajo mi manto". Al decir esto, la Virgen estrechaba
sobre su
corazón los fieles que se reúnen en Umbe y se
mostraba muy sonriente.
En varias de sus apariciones la Virgen ha repetido:"...
el agua seguirá
curando". Esto ha sido comprobado por cientos de peregrinos
curados de
las más diversas enfermedades, algunos de ellos, desahuciados
por los
médicos. Las conversiones has sido también numerosas.
Estas curaciones
de cuerpos y almas constituyen un testimonio en favor de éstas
apariciones y sus mensajes.
Más información en http://www.divinamisericordia.com/garabandal/umbe.htm
Mensaje final
Mensaje que ha permanecido en secreto hasta el 9 de Marzo
de 1990.
Habiendo fallecido Felisa Sistiaga el día 10 de Febrero
de 1990, sus
hijas: Felisa, María e Inés, cumpliendo el mandato
que su madre les dió
en vida, procedieron con fecha 9/3/1990, ante notario, a la
apertura de
un sobre cerrado, en el que ella había celosamente
guardado un Mensaje y
un objeto, por encargo de la Virgen, para que fuera abierto
después de
su muerte. Dice así: 15 de Agosto de 1969." Vengo
a hacer la paz de
mis hijos que no me hacen caso", la Virgen me ha dicho
muchas veces, que
viene para toda la Humanidad, para todos sus hijos, y que
a todos nos
tiene bajo su intercesión. A todos nos quiere mucho
y desea vuestra
salvación, de tal manera, que antes del castigo enviará
Dios un Aviso, y
para que nadie dude de éste Aviso, habrá un
Milagro". Me dijo también:
"Su Espíritu estará eternamente en tí"-
Y continuó" Te doy una medalla
mía, de inspirada belleza. Si le pedís perdón
con vuestras almas
sinceras, El os perdonará. Yo, Vuestra Madre, como
Intercesora de El, os
quiero decir que os enmendéis, pues ya estaís
en los últimos Avisos. Os
quiero mucho y no quiero vuestra condenación.".
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